Prototipos rápidos con papel y pizarra
Los primeros trazos deben ser baratos para invitar a cambiar sin pena. Una pizarra compartida favorece conversaciones ricas, manos en movimiento y acuerdos inmediatos. Fotografía versiones, registra decisiones y codifica colores provisionales. Esa ligereza inicial ahorra semanas, porque revela conflictos semánticos antes de invertir en estructuras digitales difíciles de modificar.